Mi historia comienza en el Loyola, donde transcurrió mi edad formativa, donde me enseñaron
valores y educación, aparte de enseñarme a entender el Fútbol. Esto también es mérito de
todos mis entrenadores que fueron importantes en mi instrucción, difícil en ocasiones por mi
juventud pero tremendamente magistral. Desde el Padre Benito con su pasión, fue el primero
de mi etapa, recuerdo mi mala cabeza dejándome los guantes en las porterías y él
devolviéndoselos a mi madre al día siguiente, hasta Albert Aguilá que fue el...